GERENCIA Y TENIS: EL APRENDIZAJE CORRECTO DE UNA HABILIDAD
Yo no aprendí a jugar tenis de niño. En mis vacaciones el plan siempre fue salir al parque del frente de mi casa a jugar fútbol con mis amigos. Por eso, y porque lo disfrutaba mucho, me volví relativamente hábil en ese deporte que me acompañó durante casi 50 años y aún me niego a abandonar del todo.
Hace unos años decidí empezar la transición al tenis, para ser un poco más amable con mis rodillas y consecuente con el almanaque. Compré una acción de un club de tenis y en algunas épocas más juicioso que en otras, he dedicado tiempo a mejorar mi desempeño. El problema ha sido justamente que como no aprendí de niño, empecé a jugar “COMO ME SALIERA”. En general como tengo la motricidad gruesa más o menos decente por el fútbol, no me va tan mal. Paso la pelota, corro bien, tengo reflejos. Gano algunos partidos pierdo otros
Ahora, este año que me propuse realmente mejorar mi juego me he dado cuenta lo difícil que es desaprender las mañas, no caer en patrones familiares y dar un salto relevante en desempeño. Si el aprendizaje fuera fácil, entonces miraría un par de videos, posts en redes,leería un par de libros, jugaría dos partidos y sale. Pero no, el aprendizaje adulto, sobre todo cuando llevamos años “HACIENDO LO QUE NOS SALE”, requiere mucho más que un “quick fix”. Este aprendizaje lo llevo al desarrollo de habilidades gerenciales para personas, equipos y organizaciones.
La educación de habilidades es un proceso que toma tiempo y esfuerzo, incluso más que la educación de conocimiento. La educación de habilidades gerenciales es un proceso que requiere desaprender hábitos viejos, aprender por repetición los hábitos correctos, debatir acerca de mis circunstancias y practicar y practicar hasta que logre la adopción de un nuevo método. Y es un proceso más crítico aún, cuando llevo varios años gerenciando “COMO ME SALE”.
Si yo pretendiera aprender tenis en un salón con Power Point, refrigerio en la mañana y juegos de simulación probablemente no lo lograría. O si quisiera hacerlo suscribiéndome a una plataforma de tenis online y sentarme al final del día a revisarla, probablemente tampoco. Y esto no quiere decir que estos espacios de aprendizaje no sirvan. Quiere decir que no son suficientes. Que el proceso de educación de una habilidad requiere de un proceso, no de eventos.
Y este es quizás el problema más grande que presenta hoy la educación gerencial. Queremos acelerar unos procesos naturales de aprendizaje a unas velocidades cuánticas. Hoy es fácil ver personajes que ofrecen 10x, 100x, de todo. Todo rápido. Todo eficiente. Todo con IA. Plataformas de contenido online con profesores subtitulados. Gerentes de RRHH esperando que las personas salgan de talleres de 4 horas, con mantel blanco y jarra de agua, con una habilidad aprendida y que no están dispuestos a transitar los procesos de adopción ni desarrollar mecanismos organizacionales para fomentar la misma.
Estamos dejando tal vez el proceso más serio y diferenciador del éxito a medias.



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