ELOGIO A LA PROFUNDIDAD
Cuándo estaba en el colegio, a fines de los años 80’s, se puso de moda un ensayo de un filósofo colombiano -Estanislao Zuleta- titulado Elogio de la Dificultad. Éste ensayo criticaba la idea de buscar siempre lo fácil, lo inmediato y lo cómodo que de alguna manera se había tomado la realidad de nuestro país en esas épocas incipientes del narcotráfico que los que crecimos en esas épocas tanto sufrimos.
La tesis del ensayo era criticar la idea tan en boga en esa época de promover soluciones rápidas: éxito inmediato, felicidad sin esfuerzo o conocimiento sin estudio. Una frase que resume su espíritu es: “Deseamos mal. Queremos una vida sin dificultades, sin riesgos y sin conflictos.”
Desde hace varios meses tengo atravesada entre pecho y espalda una versión mía del ensayo de Estanislao aplicada al mundo gerencial que yo titularía “Elogio de la Profundidad”.
Desde mi visión después de casi 30 años trabajando con organizaciones desde afuera y desde adentro, como consultor, como directivo y en el rol actual de ‘desarrollador’ de gerentes creo que estamos confundiendo peligrosamente la eficiencia en la comunicación con la superficialidad en el mensaje. Me explico con algunos ejemplos recientes:
– Si escribo un post (como este) en Linkedin que roza el límite máximo de la plataforma, siempre encuentro alguien que me dice: “está bueno, pero muy largo”
– Si grabo un video en redes para contar en qué consiste nuestro módulo de gerencia 360 alguien me dice “te quedó de 3 minutos, no lo puedes acortar a 1?”
– Si le cuento a un cliente potencial que nuestro módulo de Influencia toma 8 horas, me pide que si se los puedo dar en una mañana con “lo básico”
– En una intervención con un cliente que hablamos hace poco de los 12 juegos políticos más comunes casi me excomulgan por haberme tomado unos minutos más, sugiriéndome que en el próximo no cuente los 12 sino la mitad
Y podría seguir. Entonces para ser claros: yo crecí profesionalmente en el mundo de la consultoría donde te enseñan -con sangre- a ser MUY eficiente en tu comunicación. Si puedes darle un título a tu diapositiva en dos líneas no uses tres, si puedes decirlo en cuatro diapositivas, no lo hagas con cinco. Si la reunión puede ser de 30 min no la hagas en 1 hora. Yo soy el primer fan de la frase de Baltasar Gracián: “Lo bueno si breve, dos veces bueno”
Pero una cosa es ser eficiente con tu comunicación y la otra es que nos tomemos la gerencia con ligereza. Que nos privemos nosotros y a nuestros interlocutores de expresar ideas completas, profundas. Que brindemos todas las herramientas posibles a los gerentes para que tengan de donde escoger (no “tus dos o tres favoritas”).
Sergio Fernández, autor de “El Nuevo Paradigma Laboral” habla en un video de cómo nos hemos vuelto “regateadores de la micra”. No podemos hablar profundamente de ningún tema. Las redes y nuestra incapacidad de concentrarmos en algo se han vuelto los enemigos del discernimiento y de la profundidad.



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