¿CÓMO NEGOCIAR UNA OFERTA LABORAL SIN MORIR EN EL INTENTO?
Tarde o temprano todos nos enfrentamos a la circunstancia de tener que negociar una oferta laboral. Bien sea dentro de la misma firma de la que hacemos parte o una nueva posibilidad en otra organización, es muy posible que en algún momento estemos sentados en frente de un posible empleador o intermediario y estemos oyendo alguna de las siguientes observaciones:
- “Necesitamos una respuesta mañana temprano a más tardar, este tema no puede esperar más”
- “Nosotros estamos reconocidos en el mercado por ofrecer el mejor salario emocional de toda la industria. La propuesta tiene varios intangibles que tienes que considerar”
- “¿Me estás diciendo que después de todo lo que hemos invertido en tu desarrollo, considerarías dejarnos por la competencia únicamente porque te pagan un 30% más? Esperaba un poco más de ti”
- Y muchas otras más….
La negociación de una oferta laboral no es un asunto menor. De hecho, este tipo de negociaciones sin importar cuántas sucedan a lo largo de la vida representan quizás algunos de los momentos más importantes y definitorios en nuestra carrera profesional y finanzas personales. Sin embargo, no muchos hemos recibido el entrenamiento correcto para abordar este tipo único de negociaciones. Muchos vamos a la mesa de negociación con una vaga idea de nuestros límites, restricciones y solicitudes.
De nuestro trabajo con varios gerentes en The Management Lab® e investigando sobre algunas buenas prácticas, les quisimos compartir algunas estrategias y tácticas para negociar ofertas de trabajo con empleadores:
- Evitar al máximo expresar la aspiración salarial: Esta es quizás la pregunta más sufrida en negociaciones de salario. Siempre vamos a estar dudando si el número que dimos fue muy bajo y dejamos plata en la mesa o muy alto y nos van a descartar por no poder cumplir con nuestros requerimientos. Para poder esquivar la pregunta de manera inteligente podemos aducir primero que la respuesta está ligada a la oferta integral y que no es necesariamente asociada con el valor numérico del salario. Si el empleador insiste podemos darle siempre mejor un rango que una cifra cerrada. De todas maneras, siempre es valioso hacer la investigación respectiva y estar dispuesto a dar los mejores argumentos. Normalmente los empleadores no los tienen todos a la mano.
- Negociar las condiciones en serie, no en paralelo: Al recibir una oferta laboral no es una buena idea negociar cada elemento de esta de manera consecutiva. Siempre es mejor abordar todos los elementos de una vez expresando la importancia relativa de cada uno. Si tenemos 4 elementos y no expresamos la prioridad, puede que el empleador trabaje para darnos los dos menos relevantes para nosotros y considere erróneamente que nos cumplió con la mitad de las peticiones
- Entender a las personas al otro lado de la mesa: Este consejo siempre lo damos en nuestros talleres de negociación. Uno no negocia con empresas, negocia con personas. Es importante entender sus intereses, sus restricciones. No es lo mismo negociar con el futuro jefe que con alguien de Recursos Humanos. Uno de ellos puede ser más flexible, otro puede ceñirse más a la política. Con el futuro jefe no queremos mostrarnos tan intransigentes. De pronto con alguien de Recursos Humanos se puede hacerlo. Así mismo no subestimes la importancia de caerles bien. A la hora de ceder un poco más por ti, probablemente lo harán si les pareciste agradable
- No obsesionarse con el salario: Muchas personas confunden la negociación de una oferta laboral con la negociación del salario y se quedan enganchados en el número. Una oferta laboral tiene otros elementos a veces mucho más fáciles de negociar: los días de vacaciones, otros beneficios, recursos de entrenamiento, flexibilidad, viajes etc. Evalúa además algún esquema de que te paguen menos al principio per hayan posibilidades de aumento en el tiempo
- No negociar pequeñeces: Muchas veces nos quedamos estancados en la negociación simplemente para demostrar que sabemos hacerlo. El mejor consejo es que si el elemento es importante para ti negocies, pero no te quedes estancado en cosas de poca monta. A veces pelear por estas cosas puede generar el efecto contrario o devolverse en contra en circunstancias futuras
- Enfocarse más en el rol que en la oferta: Muchas veces por concentrarnos en ganar la negociación nos perdemos la posibilidad de entender si es el trabajo correcto para nosotros. La industria, la función, la cultura tienen más efecto en la satisfacción personal que el mismo salario.



Leave a comment